Nuestra organización

En mapudungún, Relmu Witral significa “Telar del Arco Iris”; un nombre que representa los valores y el trabajo ancestral de esta asociación indígena que hoy agrupa 114 mujeres. Todas ellas, son tejedoras que pertenecen a comunidades mapuche lavkenche de la comuna de Tirúa, ubicada en la Provincia de Arauco, VIII Región del Biobío, donde los turistas llegan atraídos por una geografía que se extiende desde la Cordillera de Nahuelbuta hasta el mar.

Las socias son también madres de familia, y en la mayoría de los casos, jefas de hogar que llevan con orgullo su cultura y origen campesino. Un sello que impregnan en la creación de cada uno de sus tejidos hechos a mano, mediante un largo y detallado proceso que respeta siempre a la naturaleza, madre Tierra del pueblo mapuche.

Los productos de vestuario y decoración de las artesanas se comercializan a través de una estructura conformada por cuatro órganos diferentes y una red de asesores que vela por el resguardo de este exclusivo trabajo ancestral, ayudando a cada socia a perfeccionarse y a vender sus obras a un precio basado en el Comercio Justo.

Este apoyo ha permitido a las mujeres mapuche lavkenche dignificar su oficio y mostrarlo al mercado textil, formando parte de la red de turismo. De esta manera, las tejedoras han logrado tener una fuente de trabajo rentable para sostener a sus familias.

Nuestra Historia

Relmu Witral nace hace quince años ante la necesidad de resguardar el oficio de las tejedoras, quienes debían “callejear” los tejidos rebajando los precios a un valor no equitativo con su arduo trabajo. Frente esta situación, la comunidad jesuita decide reunir el 2001 a diversas instituciones sociales de Tirúa para establecer un programa de emprendimiento social, con el fin de valorar a la cultura mapuche e impulsar la economía de las mujeres campesinas, quienes intentaban organizarse para una venta adecuada de sus tejidos.

Así, Relmu Witral se inicia con 45 tejedoras provenientes de las comunidades mapuche lavkenche de Lorcura, Mikihue, Ranquilhue Chico, Ponotro y Anillen, con el objetivo de perfeccionarse en el arte del telar para la promoción y valorización de sus textiles tradicionales, además de la necesidad de aportar en la economía de sus hogares.

La búsqueda de financiamiento externo permitió a las tejedoras comprar materia prima, capacitar a las mujeres y armar un fondo rotatorio de administración conjunta. En este camino, el rol de la Fundación Chol Chol fue clave, dada su gran experiencia en la venta de textiles indígenas.

Hoy, las socias de Relmu Witral disponen de talleres de trabajo para la elaboración y vitrina de sus obras. La organización destaca también en ferias turísticas por su trabajo colectivo y el compromiso de sus socias en la confección de alta calidad.

De esta forma, se ha logrado generar diálogo y vínculos entre las mujeres del territorio de Tirúa, transformándose en una importante organización para el progreso de las comunidades indígenas.